Matemáticos del día
T.Dantzig
Matemáticos que han nacido o fallecido el día 22 de Mayo
| Matemáticos nacidos este día: 1848 : Schubert1865 : Dixon 1881 : William Milne 1903 : Rocard 1903 : Bertha Jeffreys 1916 : Frohlich | Matemáticos fallecidos este día: 1815 : Spence1868 : Plücker 1967 : Plemelj 1974 : Flügge-Lotz 1991 : Derrick Lehmer 2009 : Ledermann 2010 : Gardner |
El matemático alemán Hermann Cäsar Hannibal Schubert trabajó en la geometría enumerativa, La geometría enumerativo considera las partes de geometría algebraica que involucran un número finito de soluciones.
El uso de métodos de Chasles, utilizando como modelo el cálculo lógico de Schröder, creó un sistema para resolver estos problemas, lo llamó el principio de conservación del número.
El problema número 15 de los 23 planteados por Hilbert en 1900 era fundamentar rigurosamente el cálculo enumeratico de Schubert , pidió una prueba, que fue dada por Severi en 1912.
Éste puede ser considerado como otro de los problemas que atañen a los fundamentos de la Geometría. Hermann Schubert había establecido un sistema de símbolos que permitían resolver diferentes situaciones en las que estaban involucradas curvas y superficies algebraicas. Con la aparición de los Fundamentos de la Geometría Algebraica de André Weil en 1946 y otros trabajos posteriores, se pudo dar por resuelta la cuestión planteada en este problema 15.
El matemático y físico alemán Julius Plücker fue especialista en curvas algebraicas. Trató de clasificarlas estudiando sus puntos singulares, asi como métodos analíticos en geometría proyectiva.
Se volverá hacia la física con el estudio del magnetismo y la florescencia de los rayos catódicos
Plücker marca el apogeo de la geometría proyectiva a cuyo coronamiento se llegará con la clasificación por Klein, su alumno, de las doferentes geometrías utilizando la teoría de grupos.
Plücker generaliza, al contrario que Von Staudt y Steiner adeptos de la geometría pura, el concepto de coordenadas homogeneas de Möebius, que aplica a la recta y al plano y a las curvas algebraicas construyendo una teoría analítica de la geometría proyectiva
El norteamericano Martin Gardner es uno de los mayores divulgadores científicos del siglo XX, a la altura de gente tan conocida como Isaac Asimov o Carl Sagan, con quienes le unía una gran amistad. Sin embargo, su popularidad es bastante menor, ya que se ha centrado primordialmente en la divulgación matemática y apenas ha tocado la narrativa... y, además, sus contactos con la pequeña pantalla se reducen a entrevistas
Se tituló en filosofía en la Universidad de Chicago y combatió en la Segunda Guerra Mundial. Su legado es tan vasto como lo fueron sus intereses, que se extendían desde las paradojas visuales del holandés M. C. Escher a las fractales y los rompecabezas japoneses. Abundantes referencias que incluía en sus columnas para ilustrar y amenizar con un gran sentido del humor los más escurridizos conceptos matemáticos. Quizá sólo su modestia superaba sus conocimientos. "Soy estrictamente un periodista", aducía Gardner, ante los halagos. "Sólo escribo sobre lo que otra gente está haciendo sobre la materia", añadía. Estas son algunas claves de su ingente producción, que abarca cerca de sesenta volúmenes.
Una consecuencia de su amor por la ciencia es su lucha constante contra las pseudociencias y los llamados fenómenos paranormales, tan de boga en EEUU y sobre los que ha escrito varios libros.
Poner al descubierto las carencias de la pseudociencia fue otra de sus pasiones vitalicias. Arremetió contra todo tipo de fraude científico, ya fuesen los platillos volantes, la percepción extrasensorial o las teorías que aseguran que la Tierra es plana. En el prestigioso ¿Tenían ombligo Adán y Eva? desmontaba todo tipo de falacias, mitos y supercherías. De hecho, en 1976 se unió a científicos como Carl Sagan e Isaac Asimov para poner en marcha el Committee for the scientific investigation of claims of the paranormal, actual Committee for Skeptical Inquiry, una organización sin ánimo de lucro que busca impulsar el pensamiento crítico y la investigación racional con el ánimo de desmontar falsas creencias y supercherías. En su revista, The Skeptical Inquirer, publicó Gardner entre 1983 y 2002 una columna dedicada a cuestionar fenómenos paranormales.
Asimov dijo de él:
“Son demasiados escasos los individuos lúcidos y valerosos que están dispuestos a pronunciarse a favor del sentido común y la ciencia. Uno de los mejores, de los más serenos, y el más indomable es Martin Gardner”.